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Un cambio radical en la política energética: las provincias con represas ahora podrán descontar hasta el 50% de sus regalías en energía eléctrica, un salvavidas para las distribuidoras.
La Secretaría de Energía ha lanzado una verdadera bomba en el sector eléctrico con la Resolución 588/2025, que modifica drásticamente el mecanismo de cobro de las regalías hidroeléctricas. A partir de enero de 2026, las provincias productoras de energía hidráulica podrán descontar hasta el 50% de la energía facturada a sus Agentes Distribuidores en concepto de regalías, un salto monumental desde el 30% anterior.
Este ajuste es un salvavidas financiero para las distribuidoras provinciales, especialmente aquellas que operan en jurisdicciones con una alta participación de generación hidroeléctrica. Al poder aplicar una mayor porción de las regalías en especie, estas empresas verán fortalecida su capacidad de pago y, en teoría, esto debería traducirse en una mayor estabilidad en las tarifas finales para los usuarios.
La medida se inscribe en un contexto de normalización tarifaria y busca compatibilizar el régimen de regalías con las recientes adecuaciones a las Leyes Nros. 15.336 y 24.065, impulsadas por la Ley N° 27.742 que promueve la libre comercialización y máxima competencia. El Ministerio de Economía asegura que este incremento del límite no generará 'alteraciones significativas en el costo medio de abastecimiento del sistema ni en los niveles tarifarios finales de los usuarios', buscando un equilibrio entre los intereses fiscales de las provincias, la solvencia de las distribuidoras y la protección del consumidor.
Además, la resolución aclara que la 'Provincia Comercializadora de regalías en especie' ahora se entenderá como el/los Agente/s Distribuidor/es designados expresamente por la provincia, siempre que la energía se destine a abastecer la demanda local. Esto centraliza la gestión y busca una mayor eficiencia en la aplicación de estos recursos.
"Es una medida que oxigena las finanzas provinciales y de las distribuidoras, pero habrá que monitorear de cerca su impacto real en el mercado y en el bolsillo de la gente", advirtió un experto.
Para el ciudadano común, la promesa es una mayor estabilidad en el precio de la luz, especialmente en las provincias con represas. Sin embargo, la letra chica de estas políticas siempre requiere atención, ya que cualquier desequilibrio podría terminar impactando en la factura final. Es fundamental seguir las actualizaciones de la Secretaría de Energía para entender cómo se implementará este cambio trascendental.