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En un combo explosivo, la Secretaría de Energía ajusta precios, prorroga concesiones clave y desmantela el rol de ENARSA en el gas, avanzando hacia un mercado más "libre". ¿Se viene el tarifazo definitivo o una estabilidad prometida?
El Boletín Oficial estalló con una serie de resoluciones de la Secretaría de Energía que redibujan por completo el mapa energético de Argentina, afectando desde las tarifas que pagamos hasta el futuro de las grandes centrales generadoras. La consigna es clara: "sincerar" los costos y "desregular" el mercado, todo bajo el paraguas de la extendida emergencia energética.
Primero, la Secretaría de Energía autorizó la prórroga de la operación de dos centrales hidroeléctricas clave hasta el 31 de diciembre de 2030: la Central Hidroeléctrica Salto Andersen del Departamento Provincial de Aguas de Río Negro y la Central Hidroeléctrica Luján de Cuyo de Central Puerto S.A. Ambas venían con autorizaciones provisorias y sin el contrato de concesión definitivo, una anomalía que se extiende por años. Esta medida busca dar continuidad operativa mientras se definen los marcos contractuales de largo plazo.
Pero la verdadera sacudida viene con la actualización de las remuneraciones del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). A partir del 1° de diciembre de 2025, se establecen nuevos esquemas de precios de energía y potencia, con un Precio Spot para regalías de $14.381/MWh. La medida busca "asegurar la confiabilidad y sustentabilidad" del sistema, pero la letra chica muestra un camino hacia la eliminación de subsidios y la exposición a costos reales. ¡Atención! Se exceptúa de este ajuste a los complejos hidroeléctricos de Alicurá, El Chocón-Arroyito, Cerros Colorados y Piedra del Águila, que están en pleno proceso de privatización, buscando "neutralidad regulatoria" durante la transición.
Además, los Precios Estacionales para la demanda de electricidad para distribuidores (POTREF, PEE y PES) se ajustan para el período enero-abril de 2026. El Ministerio de Economía instruyó a la Secretaría a "adecuar los precios y tarifas" para "sincerar los costos reales" y "consolidar el proceso de desinflación". Para el ciudadano de a pie, esto se traduce en tarifas más altas, aunque se mantienen las bonificaciones para los usuarios residenciales Nivel 2 y Nivel 3 en el consumo base. La idea es que la tarifa refleje los costos económicos y eficientes del suministro.
Finalmente, la concesión de la Central Hidroeléctrica Río Hondo y Los Quiroga (operada por Hidroeléctrica Río Hondo S.A.) se extiende provisoriamente hasta el 31 de agosto de 2026, con la condición de que la empresa adhiera a las nuevas reglas, que incluyen una garantía de $5.000.000 y el compromiso de permitir visitas para una futura licitación internacional. Si no adhiere, deberá operar 90 días más para una transición ordenada. El Estado busca licitar nuevamente estas concesiones, abriendo la puerta a nuevos actores o a la continuidad bajo estrictas condiciones.
En el sector del gas, la Secretaría de Energía mete mano en el controvertido "Plan Gas.Ar", buscando eliminar la intermediación de ENERGÍA ARGENTINA S.A. (ENARSA). Los productores que adhieran a esta resolución deberán ceder sus contratos de abastecimiento directamente a las distribuidoras, generadores o CAMMESA. Esta movida, que se da en el marco del proceso de privatización total de ENARSA, apunta a "reducir intermediaciones innecesarias" y promover la "libre celebración de contratos entre contrapartes privadas".
Los productores adherentes también verán aliviada la carga burocrática al quedar relevados de informes trimestrales de inversión (salvo en la Ronda 5.2) y el pago provisorio de compensaciones se eleva al 90%. Esto es un claro guiño al sector privado para que asuma mayor responsabilidad y riesgo, a la vez que se le quita peso al Estado.
Y como si fuera poco, el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), que afecta directamente el costo del gas en tu factura, se incrementará un 0,53% a partir de enero de 2026. Si bien el aumento porcentual es bajo, se suma a un sendero de actualizaciones que buscan mantener los precios "lo más constantes posibles" en términos reales. Las bonificaciones para usuarios Nivel 2 y 3 se mantienen, pero con un ojo puesto en la "focalización de los subsidios".
La creación del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENARGAS y ENRE fusionados), que deberá comenzar a funcionar en 180 días, es la pieza final de este rompecabezas. Se busca unificar la regulación de ambos mercados, prometiendo mayor eficiencia, pero también mayor control sobre los nuevos esquemas de precios y tarifas.
En síntesis: el gobierno avanza con su agenda de desregulación y privatizaciones en el sector energético, transfiriendo más responsabilidades y costos al mercado y, en última instancia, a los usuarios. La era de los subsidios generalizados parece llegar a su fin, dando paso a un esquema de precios más "realistas" y un Estado con menor intervención directa. Para estar al tanto, seguí de cerca las publicaciones del Boletín Oficial y los anuncios de la Secretaría de Energía, que serán cruciales para entender el impacto en tu bolsillo.