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Un *sismo* en la cúpula de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero: el Director Ejecutivo Juan Alberto Pazo presenta su renuncia y, en un movimiento relámpago, Andrés Edgardo Vázquez, ex Director General de la DGI, asume la dirección. ¿Qué se viene para la recaudación nacional con este cambio de mando?
Un verdadero cimbronazo sacude los pasillos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). A través del Decreto N° 890/2025, el Gobierno Nacional ha aceptado, a partir del 18 de diciembre de 2025, la renuncia del abogado Juan Alberto PAZO (D.N.I. N° 20.493.396) a su cargo de Director Ejecutivo de la ARCA. Pazo, una figura clave en la gestión de la recaudación y el control aduanero, deja su puesto en un momento de intensos desafíos económicos.
Pero la sorpresa no termina ahí. En un movimiento estratégico que reacomoda las piezas del tablero fiscal, se acepta también la renuncia del licenciado Andrés Edgardo VÁZQUEZ (D.N.I. N° 13.965.131) al cargo de Director General de la Dirección General Impositiva (DGI), para inmediatamente después, y con la misma fecha de efectividad, designarlo como el nuevo Director Ejecutivo de la ARCA. Es decir, Vázquez pasa de ser el número uno de la DGI a liderar toda la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, unificando bajo su mando las dos principales patas de la recaudación nacional.
Este nombramiento de alto perfil genera gran expectativa en el ámbito económico y político. La llegada de un experto con profunda experiencia en la DGI al frente de la ARCA podría significar una reorientación en las políticas de fiscalización y control, con un posible enfoque más integrado entre las áreas impositiva y aduanera. El Gobierno agradeció los servicios prestados por los funcionarios salientes, pero la mirada ya está puesta en la gestión de Vázquez y cómo impactará este cambio en la eficiencia de la recaudación y el cumplimiento tributario en Argentina. ¿Será el inicio de una nueva era de control fiscal o un simple enroque de nombres?