Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Consejo Profesional de Ingeniería Química lanza un registro obligatorio para operadores de baterías de vehículos eléctricos e híbridos, buscando controlar los riesgos químicos y ambientales. ¡Un giro en la seguridad y el futuro energético!
¡Atención, Argentina! El futuro de la movilidad eléctrica y el almacenamiento de energía acaba de recibir un golpe de timón regulatorio que sacudirá a ingenieros y empresas del sector. El Consejo Profesional de Ingeniería Química (CPIQ), con la Resolución 3/2025, ha creado el REGISTRO NACIONAL DE OPERADORES DE BATERÍAS PARA VEHÍCULOS ELÉCTRICOS, HÍBRIDOS y Bancos de Batería. Esta medida es crucial para la seguridad pública y ambiental, ante los crecientes riesgos de estas tecnologías.
Desde ahora, para operar, manipular, instalar, mantener o disponer de baterías de tecnologías como Ion-Litio o Plomo-ácido, será indispensable estar inscripto en este flamante registro. Esto significa que Ingenieros Químicos, Licenciados en Química y otros profesionales afines deberán cumplir con requisitos estrictos:
La medida surge por la preocupación de los riesgos significativos que presentan estas baterías: incendios, explosiones y generación de gases tóxicos e inflamables. La falta de regulación específica era una bomba de tiempo, y el CPIQ ha decidido desactivarla.
Esta normativa introduce mayor burocracia y costos de cumplimiento para profesionales y empresas. Sin embargo, su objetivo es claro: proteger la vida y el ecosistema. A largo plazo, se espera que incremente la confianza del público en las tecnologías de energía limpia, al asegurar que su manejo esté en manos de expertos certificados. En el corto plazo, podría generar fricción y desafíos. Este es un paso fundamental hacia una movilidad eléctrica más segura y profesionalizada en Argentina, aunque no exento de controversias por su carácter restrictivo.