Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El ENACOM declara la caducidad de múltiples autorizaciones radioeléctricas a empresas y particulares, dejando a muchos sin señal. ¿Quiénes son los afectados por esta drástica medida que reordena el espectro?
El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha dictado una medida contundente que resuena en el sector de las comunicaciones: la Resolución RESOL-2025-849-APN-ENACOM#JGM, con fecha del 2 de junio de 2025, declara la caducidad de numerosas autorizaciones radioeléctricas. Esta decisión, publicada a través de edictos, significa un verdadero "apagón" para una extensa lista de empresas y particulares que ahora se ven impedidos de utilizar el espectro radioeléctrico.
Entre los afectados por esta drástica medida se encuentran nombres como PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PNUD), RAIZEN ARGENTINA S.A.U., SOMATRA S.A., THALASSA ENERGY S.A., y varias empresas de transporte como TRANSLIQ CIA. DE TRANSPORTE FLUVIALES LI QUIDOS S.A. y TRANSPORTES LATAPIE S.A., además de numerosos individuos. La caducidad de estas autorizaciones implica que estas entidades pierden el derecho a operar en las frecuencias que les habían sido asignadas, lo que puede tener un impacto devastador en sus operaciones y servicios.
El Artículo 2º de la resolución es claro: "Las dependencias competentes deberán asentar en los registros la caducidad de la autorización de frecuencia". Esto no es un aviso, es una sentencia definitiva. Aunque los edictos no detallan las razones específicas para cada caducidad, el contexto general suele ser el incumplimiento de normativas, la falta de uso o la no renovación de las licencias. Esta acción del ENACOM subraya la férrea regulación estatal sobre un recurso tan valioso y escaso como el espectro radioeléctrico.
Para el mercado de las comunicaciones, esta medida significa un reordenamiento forzado. El espectro liberado podría ser reasignado a otros operadores, fomentando la competencia o permitiendo la entrada de nuevos actores. Para los usuarios de los servicios provistos por las empresas afectadas, la caducidad podría implicar interrupciones o cambios en los servicios, obligándolos a buscar nuevas alternativas. Es crucial que los operadores de telecomunicaciones y radioelectricidad estén al día con todas las exigencias del ENACOM, porque la mano del regulador está más dura que nunca.