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El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) ha declarado la caducidad de múltiples autorizaciones radioeléctricas, afectando a una larga lista de empresas y particulares. Una decisión contundente que reordena el espectro y genera incertidumbre en el sector de las telecomunicaciones y la energía.
El ENACOM no se anda con chiquitas y sacude el tablero de las comunicaciones. A través de la RESOL-2025-849-APN-ENACOM#JGM, publicada en dos edictos (Art. 7723 y 7725), el organismo ha declarado la caducidad de numerosas autorizaciones radioeléctricas. Esta medida, que se basa en los motivos expuestos en los considerandos de la resolución, implica que una vasta cantidad de licencias para operar en el espectro radioeléctrico dejan de tener validez.
La lista de afectados es larga y heterogénea, incluyendo a personas como Pettinari Gino, Piovano Marcela Viviana, Quiroga Jose Ercolano, y empresas como PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO (PNUD), RAIZEN ARGENTINA S.A.U., y THALASSA ENERGY S.A., entre muchos otros. Para estas entidades, la caducidad implica la pérdida de su derecho a utilizar las frecuencias que tenían asignadas, lo que puede paralizar operaciones que dependían de esa conectividad.
Las dependencias competentes del ENACOM deberán asentar esta caducidad en los registros, lo que abre la puerta a una reorganización del espectro radioeléctrico. Esta movida puede interpretarse como un intento del Estado de recuperar y reasignar frecuencias que quizás no estaban siendo utilizadas o que correspondían a operadores que incumplieron con alguna normativa, aunque los motivos específicos no se detallan en los edictos.
Para el sector de las telecomunicaciones y, en algunos casos, el energético, esta resolución genera un impacto negativo directo para los involucrados. Aquellos que dependían de estas autorizaciones deberán buscar alternativas o cesar sus operaciones. Para el mercado en general, podría significar una reconfiguración de la competencia si estas frecuencias son luego reasignadas a nuevos operadores. Es un recordatorio de la férrea regulación que existe sobre el uso del espectro y la necesidad de cumplir con todas las exigencias para mantener las licencias operativas. El ENACOM, con Juan Martín Ozores a la cabeza, muestra un perfil intervencionista en la gestión de los recursos de comunicación.