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El Banco Central actualiza el piso para que las entidades financieras reporten eventos de riesgo operacional a $355.000 para 2026. ¿Menos burocracia o mayor opacidad en las operaciones bancarias?
¡Respiro para las billeteras de los bancos! El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha lanzado la Comunicación "A" 8389/2026, una medida que, a primera vista, parece un simple ajuste técnico, pero que podría generar un impacto significativo en la carga administrativa de las entidades financieras. A partir de ahora, el umbral mínimo para la recolección de eventos de riesgo operacional se eleva a 355.000 pesos (o su equivalente en moneda extranjera) para el período 2026.
¿Qué significa esto en la práctica? Los "eventos de riesgo operacional" son incidentes que surgen de fallas en procesos internos, sistemas, personal o eventos externos, como fraudes, errores tecnológicos o desastres naturales. Al aumentar el umbral, los bancos ya no estarán obligados a reportar al BCRA aquellos incidentes que no superen los $355.000. Esto implica una reducción de la burocracia y el papeleo para las entidades, que podrán enfocarse en los eventos de mayor cuantía.
Desde la perspectiva del sector financiero, es una noticia "positiva" ya que alivia la carga de cumplimiento y permite una gestión más eficiente de los recursos internos. Sin embargo, para los analistas más críticos, surge la pregunta: ¿esta medida podría implicar una menor visibilidad de los incidentes menores, pero potencialmente recurrentes, que podrían sumar un riesgo acumulado significativo? El BCRA argumenta que es una "adecuación", lo que sugiere una actualización necesaria frente a la inflación y la evolución de los costos. No obstante, la transparencia en el sistema financiero siempre es un punto sensible, y la ciudadanía merece saber si esta "relajación" no compromete la supervisión general. Los usuarios y depositantes deben estar atentos a cómo se gestionan estos riesgos, aunque el impacto directo en sus operaciones diarias sea nulo.