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En un movimiento clave para el sector productivo, el Ministerio de Economía prorroga hasta fin de 2025 los beneficios en tarifas eléctricas para empresas electro intensivas, buscando proteger miles de empleos y la competitividad.
El Ministerio de Economía, con la firma del Ministro Luis Andrés Caputo, extendió hasta el 31 de diciembre de 2025 la vigencia de los descuentos en los Precios Estacionales de Referencia para las empresas electro intensivas. Esta medida, formalizada a través de la Resolución 1119/2025, es un "salvavidas" que ya viene de arrastre desde 2016 con sucesivas prórrogas, buscando mitigar el impacto del aumento de tarifas eléctricas en sectores productivos con alto consumo energético.
La resolución beneficia a industrias que dependen fuertemente de la electricidad, aquellas cuyo gasto en energía es desproporcionadamente alto respecto a sus costos totales, valor agregado o ventas. La justificación oficial es apoyar las actividades productivas y mantener una estructura de costos adecuada, lo que se traduce en protección de la producción nacional y el empleo en un contexto económico desafiante.
Este "parche" tarifario se aplica a empresas que ya eran beneficiarias y que cumplen con las previsiones de la resolución original de 2017. La decisión implica una intervención estatal en el mercado energético para sostener la competitividad de ciertos sectores, lo que podría generar debates sobre la equidad y la eficiencia de los subsidios en el largo plazo.
La medida afecta directamente a la rentabilidad de las empresas beneficiadas, permitiéndoles afrontar costos energéticos sin trasladarlos completamente a precios o reducir su producción. Sin embargo, el costo de estos descuentos recae, en última instancia, en las partidas presupuestarias del Estado o en otros consumidores que no acceden a estos beneficios. Es una política de fomento productivo que, si bien alivia a las empresas, genera interrogantes sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo y la señal de precios en el mercado eléctrico. Para el ciudadano común, si bien no hay un impacto directo visible, estas medidas indirectamente pueden influir en la estabilidad de precios de productos manufacturados y en la generación de empleo en estos sectores.