Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
El Hospital Evita de Lanús se lanza a una licitación privada por más de 72 millones de pesos para adquirir equipamiento clave de Hemostasia II. Una movida crucial para el laboratorio que busca garantizar servicios vitales hasta fin de año. ¿Será suficiente para cubrir las necesidades?
¡Bombazo en la salud bonaerense! El Hospital Interzonal General de Agudos Evita de Lanús acaba de dar el pistoletazo de salida a una Licitación Privada N° 52/2026 que mueve el amperímetro: más de 72 millones de pesos en juego para la adquisición de equipamiento de Hemostasia II. Una jugada crucial para el Servicio de Laboratorio, que busca blindar su capacidad diagnóstica y operativa para todo el 2026.
La medida, enmarcada en la rigurosa Ley N° 13.981 de Contrataciones del Estado provincial, busca garantizar que el hospital cuente con la tecnología más avanzada para el análisis de coagulación sanguínea. Esto se traduce directamente en diagnósticos más precisos y tratamientos más efectivos para miles de pacientes. La Directora Ejecutiva del hospital, con la venia del Ministerio de Salud, ha aprobado los pliegos y autorizado el llamado, fijando el 3 de febrero de 2026 a las 11:30 hs como la fecha límite para la presentación de ofertas y su posterior apertura en la Oficina de Compras.
Para los ciudadanos, esta es una noticia de vital importancia: significa que el sistema de salud público de la Provincia de Buenos Aires sigue invirtiendo en equipamiento de vanguardia, un pilar fundamental para la calidad asistencial. Para las empresas del sector médico y tecnológico, se abre una oportunidad de negocio colosal. Un contrato de $72.025.000,00, con la posibilidad de ampliarse hasta un 100%, es un caramelo que ninguna firma querrá dejar pasar. La competencia será feroz, y la transparencia del proceso será clave.
La disposición prevé una modalidad de entrega "A PEDIDO" y la posibilidad de prórroga, lo que otorga flexibilidad pero también exige un seguimiento atento para asegurar la correcta ejecución. En un contexto de constante ajuste presupuestario, esta inversión subraya la prioridad que se le da a la salud. Los ojos estarán puestos en esta licitación: ¿quién se quedará con el jugoso contrato y qué tan rápido llegará este equipamiento vital a los bonaerenses?