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La Tesorería General de la Provincia de Buenos Aires se prepara para una emisión de Letras del Tesoro por un cuarto de billón de dólares. Una movida estratégica para tapar agujeros estacionales de caja que podría impactar en el mercado financiero local.
El gobierno bonaerense no pierde el tiempo y, con la Resolución N° 14-TGP-2026, autoriza a la Tesorería General de la Provincia a lanzar el primer tramo de Letras del Tesoro para el ejercicio 2026. ¿La cifra? Nada menos que hasta Dólares Estadounidenses doscientos cincuenta millones (U$S 250.000.000). Una inyección de capital que busca, según el propio Boletín, "cubrir deficiencias estacionales de caja".
Esta autorización, amparada en la Ley N° 13767 y N° 15561, le permite a la provincia financiarse en el mercado para afrontar sus gastos corrientes y desequilibrios temporales. Para los inversores, la emisión de Letras del Tesoro representa una oportunidad de colocar capital en instrumentos de deuda provincial, con las condiciones y tasas que se definan en la licitación. Para la provincia, es una herramienta vital para mantener la salud financiera en un contexto económico siempre desafiante.
La decisión de emitir Letras del Tesoro se produce en un escenario donde las finanzas provinciales suelen enfrentar vaivenes estacionales. La disponibilidad de estos fondos permite al gobierno provincial asegurar liquidez sin recurrir a otras fuentes más costosas o complejas. Si bien es una práctica habitual, el monto es significativo y su éxito dependerá de la confianza del mercado y las condiciones macroeconómicas del momento. Habrá que estar atentos a los detalles de la colocación y a la respuesta de los inversores. ¿Será un respiro para las arcas provinciales o una señal de tensiones latentes?