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El Ministerio de Economía saca a la cancha un 'Bono del Tesoro Nacional' de 5 billones de pesos y reasigna partidas de deuda ya existentes. ¿Cómo impactará en tus bolsillos y en el futuro económico del país?
En una movida audaz para reordenar sus finanzas, el Ministerio de Economía ha dispuesto la emisión de un nuevo "Bono del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento 30 de junio de 2026" por un monto escalofriante: ¡hasta cinco billones de pesos (VNO $ 5.000.000.000.000)! Esta decisión, plasmada en la Resolución Conjunta 3/2025 de las Secretarías de Finanzas y Hacienda, busca captar fondos para el Tesoro Nacional en un contexto de alta volatilidad económica.
Pero no es solo un nuevo bono. La medida también "afecta" o reasigna montos emitidos y no colocados de otras Letras y Bonos del Tesoro con vencimientos en 2025 y 2027. Esto incluye la "Letra del Tesoro Nacional capitalizable en pesos con vencimiento 31 de julio de 2025" por casi 3,9 billones de pesos (VNO $ 3.891.494.926.640), la de "vencimiento 31 de octubre de 2025" por más de 4,8 billones de pesos (VNO $ 4.835.796.017.740), y el "Bono del Tesoro Nacional en pesos cero cupón con ajuste por CER vencimiento 31 de marzo de 2027" por más de 4,6 billones de pesos (VNO $ 4.632.709.259.382). En total, estamos hablando de una gestión de deuda que supera los 18 billones de pesos.
Estas operaciones son cruciales para el financiamiento del Estado y para afrontar las obligaciones del programa financiero. La emisión de deuda indexada o capitalizable busca hacerla más atractiva para los inversores en un escenario inflacionario. Sin embargo, también aumenta el stock de deuda pública, lo que podría generar presiones futuras sobre las cuentas fiscales y, en última instancia, sobre los ciudadanos. Los especialistas en mercado de capitales estarán atentos a la tasa de interés que se determine en la licitación de este nuevo bono, ya que será un termómetro de la confianza del mercado en la economía argentina. El objetivo es claro: garantizar la liquidez del Estado, pero ¿a qué costo a largo plazo?