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La Agencia de Recaudación y Control Aduanero lanza una batería de edictos para notificar a infractores y dueños de mercadería secuestrada sin papeles. Multas millonarias, bienes en el limbo y la advertencia de que el Estado no da tregua a quienes intentan evadir los controles.
La Aduana argentina, a través de la División Secretaría N.º 2 del Departamento Procedimientos Legales Aduaneros, ha desatado una verdadera lluvia de edictos en el Boletín Oficial, un último llamado a decenas de personas y algunas empresas que, por 'ignorarse el domicilio', no han podido ser notificadas directamente sobre graves infracciones al Código Aduanero (Ley N.º 22.415).
Estas medidas van desde el archivo de denuncias con la intimación a definir el destino de mercaderías secuestradas, hasta la citación formal para presentar defensa en procedimientos sumarios. Las multas que se barajan superan los $990.000 en algunos casos, y la advertencia es clara: si los implicados no aparecen, la mercadería será puesta a disposición de la Secretaría General de la Presidencia de la Nación, o se le dará el destino que corresponda, sin chistar.
Entre los bienes en el ojo de la tormenta, se destacan:
Todos ellos fueron secuestrados por la Gendarmería Nacional o la Dirección General de Aduanas en operativos en Lomas de Zamora y Monte Grande (incluso en el Correo Argentino), sin que se pudiera acreditar su legal ingreso al país ni la aplicación de los debidos instrumentos fiscales. ¡Un verdadero desafío para el fisco!
Para los ciudadanos y empresas mencionados en estos edictos, esta es la última oportunidad para regularizar su situación. Ignorar el llamado podría significar el decomiso definitivo de sus bienes y la imposición de multas. Para el público en general, esto subraya la intensificación de los controles aduaneros y la política de 'tolerancia cero' contra el ingreso irregular de productos. Esto podría impactar en la oferta y precios de bienes importados no declarados, afectando a quienes se abastecen del comercio informal.
"El Estado está cerrando el cerco sobre el contrabando y la evasión fiscal en las fronteras y puntos de entrada al país."
La estrategia es clara: desalentar las prácticas ilegales. Sin embargo, la persistencia de estos edictos también muestra la magnitud del desafío que enfrenta el Estado para controlar el comercio informal. Si comprás productos importados, especialmente de origen dudoso, este es un recordatorio de los riesgos y la vigilancia aduanera. Para quienes operan en el comercio exterior, es crucial mantener la documentación al día y los domicilios fiscales actualizados para evitar sorpresas. ¡La Aduana está más activa que nunca!