Recibe los análisis más provocadores del Boletín Oficial. No es una newsletter, es un manifiesto diario.
Nos tomamos en serio tu privacidad. No compartiremos tu información.
La Prefectura Naval Argentina deroga una vieja ordenanza sobre el transporte de carbón vegetal, alineándose con las rigurosas normativas internacionales de seguridad marítima. ¡Un paso clave para la protección ambiental y la prevención de siniestros!
La Prefectura Naval Argentina ha dado un golpe de timón en la seguridad marítima con la Disposición 39/2026, publicada el 20 de enero. Esta medida, fechada el 16 de enero de 2026, deroga la Ordenanza N° 9/97 (DPAM), una normativa que regulaba el transporte por buques de carbón vegetal y que, según las autoridades, había quedado completamente obsoleta y peligrosa frente a los nuevos estándares internacionales.
La vieja Ordenanza N° 9/97 permitía exenciones y tipos de envases que la comunidad marítima internacional ya prohibía. La clave de esta derogación es la entrada en vigor, a partir del 1° de enero de 2026, de la Enmienda N° 42/24 del Código Marítimo Internacional de Mercancías Peligrosas (Código IMDG). Esta enmienda elimina la posibilidad de eximir al carbón de origen animal o vegetal de las disposiciones del Código, tras determinarse que la "Prueba N.4 ONU" de autocalentamiento no garantizaba la prevención de siniestros.
En la práctica, esto significa que el transporte de carbón vegetal por vía marítima en Argentina ahora se regirá por las normativas internacionales más estrictas, eliminando resquicios que podrían haber comprometido la seguridad de las embarcaciones y el medio ambiente.
Para las empresas del sector de transporte marítimo y exportadores de carbón vegetal, la implicación es clara: deberán ajustar sus operaciones y embalajes a las nuevas y más rigurosas exigencias del Código IMDG. Esto podría implicar costos adicionales en infraestructura y capacitación, pero a cambio, se garantiza un transporte más seguro y se reducen los riesgos de accidentes y contaminación.
Desde el punto de vista ambiental y de seguridad, la medida es altamente positiva. La eliminación de exenciones y la adopción de estándares internacionales robustos contribuyen a:
Es un claro ejemplo de cómo la administración busca la simplificación y la mejora continua de procesos, pero siempre con la seguridad y el cuidado del medio ambiente como pilares. Aquellos involucrados en el transporte de mercancías peligrosas deben revisar con urgencia las nuevas disposiciones del Código IMDG.